SIKKHONA, un viaje hacia la excelencia en los equipos

 

ubuntuSIKKHONA es una fascinante fábula de un viaje hacia la excelencia en los equipos. SIKKHONA es una palabra que proviene de las lenguas zulú y xhosa.  Es un concepto que responde a la filosofía Ubuntu.

UBUNTU, en la cultura Xhosa significa:

“Yo soy porque nosotros somos”.

Es conocido este relato en las redes, que exalta la solidaridad y la colectividad frente a la competitividad y el individualismo en los equipos. 

Un antropólogo propuso un juego a los niños de una tribu africana. Puso una canasta llena de frutas cerca de un árbol y les dijo a los niños que aquel que llegara primero ganaría todas las frutas. Cuando dio la señal para que corrieran, todos los niños se tomaron de las manos y corrieron unidos, después se sentaron juntos a disfrutar del premio.

Cuando él les preguntó por qué habían corrido así, si uno solo podía ganar todas las frutas, le respondieron: “UBUNTU, ¿Cómo uno de nosotros podría estar feliz si todos los demás están tristes?”

Ubuntu es una regla ética sudafricana enfocada en la lealtad de las personas y las relaciones entre éstas. SIKKHONA se basa en esta filosofía. Significa “estoy aquí”. Es la respuesta al saludo Sawu-Bonam que quiere decir “te veo”. Es la respuesta afirmativa a la invitación de comunicarse expresando la predisposición a la relación entre los miembros de los equipos.

SIKKHONA es una metodología de identificación del estadio en el que se encuentra el grupo o el equipo. Todos los grupos o equipos pasan diferentes estaciones y experimentan contratiempos que los distancian de la senda de la eficacia y la meta final.

 

Sikkhona-el-viaje-hacia-la-excelencia-grupal

SIKKHONA es una evocadora travesía en tren con diferentes paradas. Para cada una de las situaciones dispone de diferentes herramientas bien para reconducir a la vía de avance, bien para impulsar su desarrollo hacia la estación de alto rendimiento.

SIKKHONA es una herramienta para fomentar la confianza y la relación, lo que favorece el crecimiento de la productividad y la eficacia dentro de los equipos.

SIKKHONA es un método desarrollado por The Coaches y el Instituto 5 Fars . Coaching Factory participó en la primera edición del programa de certificación, con este lujo de personas.

Esta es la primera edición de la certificación del modelo Sikkhona

Esta es la primera edición de la certificación del modelo Gracias a nuestras compañeras y compañeros de este gran viaje de aprendizaje: lourdes Mateo, Laura Ubalde, Anna Cuscó, Luis Asensio, Carme Salvador, Jone Izaguirre, Ampai Gimferrer, Virginia Amilibia, Maria Segarra, Elsa Puig, Sabina Sales, Conxita.Golano, Irene Molins, Esther Hierro, Imma Marín, Alex Rodríguez, Sonia Martínez y a los maestros Ferran Ramon-Cortés y Alex Galofré.

Te invitamos a explorar el mundo de Sikkhona, y a aceptar positivamente la invitación de un Sawu-Bona “TE veo”.

Coaching Factory responde: “Estoy aquí”. ¡Contáctanos si quieres que tu equipo u organización emprenda este viaje apasionante!

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Emociones que pesan y aprisionan

Las emociones que pesan

Mujer con bola y grillete

El post de esta semana es un hecho real que sucedió el pasado viernes, 16 de de mayo de 2014. La acción se desarrolla fundamentalmente en las inmediaciones del “Peine de los vientos”, en las de la estación de autobuses de Donostia-San Sebastián y continúa por el metro de Bilbao hasta la plaza de Unamuno en el Casco Viejo.

Coaching Factory tenía una reunión de estrategia de futuro con una de sus alianzas estratégicas. Una de sus socias nos enseñó un grillete del que pendía una cadena que acababa en una bola, (del tipo de las que arrastran los fantasmas y las almas en pena en las antiguas películas de terror), que había comprado en la sección de disfraces y artículos de broma de un supermercado. Su intención era utilizarla en las sesiones de coaching como metáfora tangible, de aquellas emociones, creencias y sensaciones que nos impiden avanzar en la vida.

Medio en serio, medio en broma, nos preguntamos qué pasaría si en vez de metafóricamente, alguna de nosotras se pusiera la bola y el grillete en vivo y en directo y comenzara a caminar de esa guisa por los escenarios arriba indicados.

Acabé calzándome el atrezzo e inicié un paseo “sui generis” a lo largo de la Concha, prestando especial atención a lo que sucedía en mi interior, mientras tomamos nota mental de las diferentes reacciones que la puesta en escena iba generando en los viandantes.

 A continuación os exponemos las conclusiones a las que llegamos.

Reflexiones, impresiones y conclusiones 

 Al caminar con la cadena y la bola…

La forma de avanzar es más costosa e incómoda. El movimiento de la bola golpea la espinilla, los tobillos y hasta el gesto más sencillo, como puede ser el subirse a una acera, comienza a complicarse.
Se pierde naturalidad a la hora de transitar por la vida. El caminar se vuelve forzado y a nivel físico, muy molesto.
– Tus pasos se vuelven cortos, vas más lentamente que el resto. En ocasiones ralentizas el paso de los demás y puedes dañarles si se tropiezan contigo o les golpea tu bola. Para evitar esto, procuras mantener distancia con los demás y corres el riesgo de quedarte atrás y aislarte, con lo que tu bola se vuelve aún más pesada.
– Cuando la carga y la molestia es insoportablemente pesada, puedes optar entre añadirle más leña al fuego y fustigarte por ir como una tortuga, o aceptar lo que está sucediéndote, que temporalmente no puedes exigirte lo mismo y replanificar tus tiempos para adaptarte a la situación mientras intentas trazar un plan de acción para aligerar tu carga.
– Al ver el mundo a otro ritmo y desde otro punto de vista, puedes aprovechar para extraer nuevos aprendizajes que te permitirán ayudar en el futuro a otros que se encuentren en una situación similar.
– Intentas reírte y llevarlo de la mejor manera posible, pero el peso está ahí. Tiendes a dar explicaciones y justificaciones de lo que estás haciendo que a veces no se corresponden con la realidad.
Cuando eres capaz de abrirte a los demás y contar exactamente qué te está pasando y por qué estás haciendo lo que estás haciendo, generas empatía, comprensión y compañeros de viaje que te ayudan a relativizar tu carga.

Aspectos observados en los viandantes

– Cuando algo no habitual se cruza en el camino de los adultos, miran de soslayo, aligeran el paso y comentan la jugada en voz baja con sus acompañantes.
Los niños son mucho más espontáneos. Su mirada va directa al objeto que ha despertado su curiosidad y los hay que preguntan a su adulto de referencia las dudas que tienen, obteniendo por respuesta un “niño mira para adelante” y un tironcito de brazo lo más discreto posible.
Si algún adulto se atreve a intervenir, en la mayoría de los casos es porque se ha hecho una idea socialmente divertida de lo que está sucediendo. Por ejemplo, hubo una pareja de mediana edad que dio por hecho que se trataba de una despedida de soltera e hicieron un par de comentarios graciosos.
Las personas guardan distancia de seguridad. Tienen miedo de tropezarse o golpearse y en cuanto pueden la adelantan y siguen su camino sin mirar atrás.

Se acercaba la hora de regresar a Bilbao, y mientras esperábamos a que partiera nuestro autobús, nos sentamos en un murete al sol junto a un grupo de cinco hombres que charlaban tranquilamente.

De repente, uno de ellos se acerca amablemente y por primera vez en toda la mañana alguien nos pregunta por qué llevo colgando del tobillo un grillete, una cadena y una bola. Cuando le explicamos a qué se debe (un recordatorio de que hay que procurar caminar ligeros y lleno de sensaciones, creencias y emociones que te eleven y que no te anclen), se emociona, y, con toda confianza nos comenta que en ocasiones a la carga individual de cada uno, se añade la carga colectiva de un pueblo. En su caso, él sabía mucho de eso. Era saharaui al igual que los otros cuatro caballeros que le acompañaban y que ya habían comenzado tímidamente a aproximarse y a rodearnos.

La conversación concluyó en un tono muy risueño porque tuvieron la confianza de contarnos qué películas mentales se habían formado en sus cabezas al observarme caminando encadenada. Uno pensó que era ciega y que dentro de la bola había un dispositivo que le ayudaba a orientarse. Otro pensó que era un aparato para asegurarse de que se cumplía una orden de alejamiento porque quizá tenía problemas con su pareja…

 Y así, con la sonrisa puesta nos encaminamos hacia el autobús.

Todos/as llevamos cargas. Todos/as tenemos la fuerza interior para aligerarlas y seguir avanzando. La carga puede simbolizarse en un grillete con cadena y bola o en una mochila muy pesada.

Esta última metáfora es la que utiliza Elsa Punset en su libro “Una mochila para el universo”. En él nos ofrece un ejercicio para aligerar la mochila que reproducimos a continuación.

“Imagina que tienes una mochila (como el cerebro no distingue bien entre realidad y ficción, no hace falta tener mochila, puedes imaginarla). Dale el color, el tamaño y la forma que prefieras.

Piensa en la experiencia, las palabras, la decepción o las pérdidas que te están pesando. Puedes elegir un objeto para simbolizarlas. Por ejemplo, si has roto con tu novia y ella solía llevar guantes rojos, puedes pensar en unos guantes rojos para simbolizarla.

¿Qué he aprendido de esta experiencia? Sabemos por multitud de estudios que aprender una lección de cada experiencia es uno de los elementos que más ayuda a superar la tristeza. ¿Eres más sabio, más compasivo, comprendes mejor lo que necesitas, tienes alguna prioridad más clara de cara al futuro, has aprendido a perdonar, has crecido o mejorado de alguna manera? Si necesitas ayuda profesional para lograr este aprendizaje, intenta conseguirla.

Meto mi experiencia en la mochila y se la devuelvo al universo. Metemos el objeto que simboliza nuestra experiencia en nuestra mochila imaginaria y se la devolvemos al universo. Con esto estamos dando una orden sencilla y gráfica al cerebro: he aprendido

Si has aprendido y has aprobado la asignatura, el Universo te planteará otras diferentes para que tu plan de estudios en esta existencia sea variado y te enriquezca como persona.

¿Y tú?

¿Qué tienes metido dentro de tu bola o tu mochila que te impide avanzar?

¿Cómo podrías caminar más ligero/a?

¿Qué puedes empezar a hacer hoy mismo para conseguirlo?

No estás solo/a en esta aventura. Si tú quieres, nosotras, en Coaching Factory, te acompañamos.

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Desde el co-razón de Bilbao

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El juego interior con las cartas de coaching

En Coaching Factory nos gusta jugar al juego interior. Siempre decimos que cualquier viaje al exterior comienza con un viaje hacia el mismo centro de  nuestro ser. Lo que buscamos fuera está dentro. El juego interior nos permite inventarnos otras vidas, jugar otros roles, ponernos en la piel de otra persona, correr riesgos, viajar a otros lugares con nuestra imaginación, permitirnos ir al pasado y dar un salto al futuro… El juego nos ayuda a trascender nuestro yo, permitiéndonos experimentar situaciones que nos ponen a prueba. Aprendemos mientras nos divertimos. El juego es universal. Todas las culturas lo practican, en todos los rincones del planeta.

Esta imagen se asocia con el concepto "PLENITUD". ¿Qué o sugiere a vosotros?

Esta imagen se asocia con el concepto “PLENITUD”. ¿Qué os sugiere a vosotro

En Coaching Factory jugamos a “echar las cartas” para ayudar a nuestros clientes a abordar sus retos o preocupaciones desde un nuevo enfoque.

Estas cartas son parte del juego de The Coaching Game, creado en Israel en 2007 por Points of you, con un gran éxito que se ha extendido por todo el mundo, y ahora, lo hemos traído a Bilbao.

The Coaching game y el juego interior

Contamos con una baraja de 65 cartas que combinan imágenes y conceptos vitales que nos ayudan a explorar distintas áreas de nuestra vida. Estas imágenes y conceptos se estructuran en estas 5 áreas:

  • VIAJE (hacia el autoconocimiento, concienciación, miedos, creencias…)
  • SER (donde surge el amor, el perdón, la gratitud…)

  • HACER (que te llevan a la solución y a los resultados, mediante hábitos, corriendo riesgos…)

  • DIFITULTAD (entre las que se encuentran las excusas, los juicios, el fracaso…)

  • OPORTUNIDAD (generosidad, éxito, pasión, equilibrio…)

Estos son algunos de los conceptos que aparecen en las cartas que ofrecen una imagen con otro punto de vista sobre el tema.

La combinación de una foto con una palabra despierta tanto el hemisferio izquierdo como el derecho del cerebro. Esta estimulación simultánea crea un fenómeno extraordinario, poniendo en funcionamiento tanto nuestra parte racional como la parte intuitiva y emocional.

Mediante este juego, The Coaching Game, logramos los siguientes objetivos:

  • Infundir un soplo de aire fresco, divertido y especial en un proceso de coaching o en talleres
  • Retar la lógica del cliente para ampliar su punto de vista actual
  • Trabajar desde una perspectiva creativa cuando observamos que el cliente tiene dificultades para expresarse. Este juego ayuda a aflorar temas y sentimientos que de otra forma no surgirían desde el razonamiento cognitivo
  • Estimular el pensamiento creativo para abordar situaciones desde múltiples puntos de vista

Diente de león, la flor de la plenitud

“Completeness” significa “plenitud” en inglés y se asocia con esta conocida flor, Diente de León. ¿Quién no ha jugado a soplar sus frágiles pistilos? ¿No habéis pedido un deseo mientras soplas esta flor?

Ésta fue la primera foto que me salió en mi primer contacto con estas cartas. Me surgieron estas preguntas:

¿A qué debo renunciar para alcanzar mi deseo?

¿Qué me sobra, qué me estorba, qué he de renovar?

¿Cuál es la diferencia entre la integridad y la perfección?

¿Qué pensamientos me impiden sentir el todo?

¿En qué medida me comparo con otros?

¿Qué significa ser completo para mí?

¿Qué tengo que desaprender?

Nos suele costar desprendernos de objetos, de personas, de hábitos, de creencias… Sabemos que debemos hacer cambios y hacer hueco para nuevos objetos, nuevas personas, nuevos hábitos, nuevas creencias… En definitiva, soplemos lo que no nos sirve para dar la bienvenida a nuevas oportunidades.

“Tanto si lo reconoces como si no, tú eres el todo”. (Desconocido)

Con el grupo de personas con las que nos certificamos como facilitadoras The Coaching Game, en el curso organizado por Initia e impartido por @Alex_Galofré

Con el grupo de personas con las que nos certificamos como facilitadoras The Coaching Game, en el curso organizado por Initia e impartido por @Alex_Galofré

 

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 Desde el co-razón de Bilbao

 

Las palabras crean realidades. El lenguaje transformacional.

Message Stones

Sólidas palabras

 

Una de las maneras de variar nuestro estado de ánimo es la utilización de las palabras  Por ello hablamos del lenguaje transformacional. El lenguaje describe y crea la realidad que nos rodea. Las palabras tienen un poder inmenso porque afectan directamente al tipo de experiencia que crean. Cuando utilizamos estas o aquellas palabras, estamos abriendo con un resorte las cajas emocionales de las que estamos hechos.

La conexión entre las palabras y la emoción es clara. Piensa que usamos las palabras para interpretar, valorar y dar un sentido a todo lo que nos está ocurriendo en un momento determinado. Esas interpretaciones, valoraciones y atribuciones de sentido, forman unas gafas personales e intransferibles que hacen que tú veas el mundo de esa manera tan particular. Tus “gafas de ver la vida” están hechas de certezas, creencias y convicciones que se alojan de manera inconsciente en lo más profundo de tu ser.

¿Cuál es la buena noticia?, qué tu puedes ponerte a dieta de palabras nocivas, terroríficas, desmotivantes y limitantes y darte un buen atracón de palabras tranquilizadoras, impulsoras, optimistas y potenciadoras.

Es como una “operación bikini” para tu forma de ver la realidad. Una ITV de calidad para convertir tus “gafas de ver la vida” en las más apetecibles del mercado. No es lo mismo decirte “no puedo con esto”, que decirte “aún no tengo experiencia en esto, pero es una oportunidad de crecimiento y aprendizaje para mí”.

A estas alturas de tu lectura ya sabrás que las palabras no son unos simples signos que se corresponden con unos sonidos. De hecho, el Doctor Mario Alonso Puig en su libro “Reinventarse”, define el lenguaje transformacional como aquel que tiene por sí mismo la capacidad de afectar a las emociones y a los estados de ánimo.
Existen estudios científicos sobre el impacto que determinadas palabras tienen en nuestro cuerpo.

Palabras como “peligroso”, “imposible” o “atemorizador”, producen un incremento considerable del cortisol (la hormona del stress) en las muestras de saliva tomadas a los participantes en el ensayo. Otras palabras como “capaz” o “valioso”, producen descensos de cortisol en las mismas muestras.

¿Entonces… hay que eliminar radicalmente las palabras negativas de nuestro vocabulario? Lamentablemente las necesitamos para describir situaciones y experiencias que no son agradables así que no puedes prescindir de ellas salvo que quieras ser una persona “flower power” que da la espalda a determinadas realidades vitales. Afortunadamente, lo que puedes hacer es ser consciente de cómo y cuándo las utilizas para MODULARLAS y que impacten de una manera más suave en tu percepción a la vez que te generan emociones más constructivas.

Un ejemplo de modulación sería utilizar “poco probable” en lugar de “imposible”, o “desordenado” en lugar de “desastre”.

Dando un paso más, si eres capaz de tener cierta maestría en la forma en la que te hablas a ti mismo/a y en la que hablas a los demás, puedes incluso alterar los recuerdos que tienes de un determinado evento desagradable o traumático acaecido, haciéndolo mucho más manejable y superable.

El poder de las palabras

Si te acostumbras a buscar palabras para ayudarte y ayudar a los demás y no para anularte o anularles, seguro que te sorprenderás de lo que empieza a suceder a tu alrededor.
Como siempre, te retamos a que lo pruebes y nos cuentes tu experiencia!!!

Finalizamos con esta emotiva e inspiradora historia: El-poder-de-las-palabras

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