¡Felices vacaciones de verano con coaching para niños y niñas!

Coaching para niños

Esta semana, ha caído en nuestras manos un artículo muy interesante sobre los/as más pequeños/as de la casa. La pregunta que se plantea en él, es si nuestros niños/as deben ser felices a toda costa. Una respuesta afirmativa, implica alejarles de todo sufrimiento, no permitir que se sientan solos/as, rechazados/as ni poco queridos/as, asegurarse de que están bien integrados/as en todo momento con sus (abundantes) amigos/as, que jamás pasen miedo, que nunca sean objeto de bromas o burlas, que muestren su personalidad…y un sinfín más de aspectos que desembocan aparentemente en hacer de la infancia la etapa más feliz de sus vidas.

Pues bien, este objetivo ideal de madres y padres, está empezando a ser cuestionado por los especialistas, que advierten de las consecuencias nocivas que puede ello acarrearles a nuestros hijos/as, hasta el punto de transformarlos en seres con nula tolerancia a la frustración y en tiranos diminutos en el seno de su vida social, escolar y familiar.

Uno de esos especialistas, es Fernando Alberca. Fernando, ejerce actualmente como profesor en la Escuela de Magisterio Sagrado Corazón de la Universidad de Córdoba. Ha sido asesor pedagógico de centros ubicados en Suecia y Reino Unido y ha publicado recientemente un libro titulado “99 trucos para ser más feliz”.

Fernando afirma que los padres pueden enseñar a sus hijos a ser felices, aunque avisa que la infancia no es la etapa más propicia para la felicidad porque está relacionada con aspectos como la madurez, la inteligencia y la seguridad, y un niño/a es por naturaleza inmaduro/a, inseguro/a y con la inteligencia en plena fase de arranque y desarrollo.

Continúa explicando que aunque la mayoría de adultos recordamos la infancia como la etapa más feliz de nuestras vidas, ello ocurre porque tendemos a olvidarnos de lo malo: los problemas en el colegio, el miedo a la oscuridad o a quedarnos solos y un sinfín más de situaciones que nos ponían a prueba a diario.

Sin embargo, apunta que la infancia es la etapa más propicia para aprender las pautas que nos harán adultos más felices. Tanto es así, que afirma que los doce primeros años son fundamentales y que a partir de ese momento, si se ha asimilado ese aprendizaje correctamente, se puede comenzar a vivir de las rentas el resto de nuestras vidas.

El error más garrafal que hoy cometemos las madres y los padres, es no enseñar a nuestros hijos/as a salvar obstáculos y sobreprotegerles. Haciendo esto, les estamos privando de oportunidades para que aumenten su autoestima. El incremento de los niveles de autoestima, proviene del hecho de desarrollar destrezas para solucionar problemas.

Un niño/a sobreprotegido/a tiene muchas papeletas para ser un/a adolescente infeliz que comience a pagar todo con sus progenitores y que tienda al aislamiento social y a la frustración constante.

Fernando habla del valor de la exigencia. De lo positivo que resulta exigir firmemente y desde el cariño a los/as más pequeños/as. También da un papel protagonista a la corrección realizada de forma adecuada, es decir, sin enjuiciar y en una proporción 5 a 1, (por cada corrección, cinco alabanzas relativas a cosas bien hechas). El refuerzo positivo es mano de santo.

En definitiva, la felicidad tanto en adultos como en niños/as, es la mezcla de dos sensaciones. Por un lado, sentirnos más queridos/as de lo que creemos que nos merecemos por todos los defectos que conocemos de nosotros/as mismos/as, y por otra, comprobar que somos capaces de querer a los demás más de lo que creíamos.

Cuando se dan ambas sensaciones, todos/as alcanzamos la felicidad y somos además capaces de contagiarla a los demás.

En Coaching Factory, creemos que el coaching es una herramienta muy válida para enseñar a los/as más pequeños/as a ser felices. De hecho, en nuestros posts, hemos llegado a preguntarnos ¿para qué sirven los padres?. Lo tenemos muy claro, para ser coaches de sus hijos e hijas. Como estas vacaciones, muchos/as de nosotros/as  las vamos a disfrutar junto a nuestros niños/as, queremos terminar esta entrada recomendándoos la lectura de un libro muy ligero y divertido titulado “Coaching para niños (o mejor dicho para padres)”, escrito por David Cuadrado.

David es padre de tres hijos de mujeres diferentes y este es el libro en el que nos cuenta cómo tuvo adaptar las herramientas de desarrollo personal y profesional que ofrece en su día a día a los altos ejecutivos de las empresas para las que trabaja, (negociación win-win, trabajo en equipo, sentido del compromiso, mejora de los procesos y muchas más), a la educación de sus pequeños, para ejercer una paternidad responsable haciendo encaje de bolillos a tres bandas.

Estamos seguras de que os arrancará más de una sonrisa y os dotará de herramientas sencillas para educar en la felicidad a vuestros niños/as.

¡Felices vacaciones de verano!

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Coaching para niños y niñas: ¿cómo se relacionan con su entorno?

 

taller infantilAntes de las vacaciones navideñas, quisimos organizar un taller para ofrecer el coaching para niños. Queríamos comprobar cómo se comportaban los más pequeños ante un encargo: “Explorar el territorio”.

El experimento superó nuestras expectativas. Antes de iniciar el taller “Coaching para niños”, algunas de las niñas ya habían empezado a interactuar entre ellas, correteando por todo Bilbao Eutokia.

En total, tuvimos el placer de compartir la tarde del viernes, día 20 de diciembre, con 7 niñas y un único niño asistente, de entre 4 y 10 años. También nos acompañó un niño de 2 años, que se portó de maravilla.

Al inicio del taller, cuando estábamos haciendo las presentaciones, una de las niñas comenzó a llorar y vino a los brazos de una de las ponentes, en busca de refugio y “justicia”, puesto que le habían quitado el taburete.

Aprovechamos ese momento, para anticipar uno de los temas del taller: las emociones.

Las emociones básicas

Les enseñamos que en las personas hay 6 emociones básicas: tristeza, alegría, asco, enfado, miedo y asombro.

Les hablamos de la capacidad de las personas de identificar esas emociones. Introdujimos la palabra EMPATÍA.

Les explicamos su significado y les hicimos la siguiente pregunta:

–        ¿Cuando un amigo o una amiga vuestra llora, intentáis consolarla?

–        Sí –fue la respuesta unánime de los niños

–        Pues eso es EMPATÍA.

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Anetxu nos cuenta qué es lo que más le ha impactado del entorno explorado, Bilbao Eutokia

También les solicitamos que ejercitasen la ESCUCHA ACTIVA. Les pedimos que prestasen atención y guardasen silencio cuando otra de las niñas o el niño hablaban. Les pusimos a prueba, preguntándoles por los nombres de cada uno de sus compañeros.

–        Es que no lo he oído –reconoció una de las niñas

–        Eso es porque estabas hablando con tu otra compañera. Pero, ¿qué podemos hacer si no escuchamos bien lo que dice la otra niña?

–        Preguntar

–        Eso es. Muy bien –les felicitamos

La verdad es que a pesar de lo movidas que resultaron ser las niñas, se portaron muy bien, y estuvieron atentas, colaborativas y participativas durante todo el taller.

Se trataba de un taller vivencial de Coaching para niños, donde pretendíamos que los más pequeños descubrieran cómo perciben el mundo que les rodea, qué emociones les genera y que aprendieran a compartir su percepción con la de los demás.

Como Dora, exploraron el territorio (Bilbao Eutokia). Anduvieron unos 10 minutos abriendo puertas, saltando sobre las pelotas saltarinas, poniéndose los sombreros que encontraron, hojeando los cuentos que había, jugando y riendo…

Al terminar, les pedimos que identificaran lo que más les había impactado y mediante qué sentido lo habían percibido predominantemente.

Los 5 sentidos

Junto con los “peques” recordamos los 5 sentidos: vista, oído, olfato, tacto y gusto.

Finalmente, les pedimos que cooperasen con los demás para construir una visión conjunta del entorno. Para eso, les dejamos pintar un mural con lo que más les había gustado de Bilbao Eutokia.

Antes de pintar, les hicimos estar dos minutos en sus sitios sin hablar y sin moverse, para que pensasen en lo que iban a pintar. Les hablamos de la IMAGINACIÓN y la VISUALIZACIÓN.

– Todo se crea en la mente antes de hacer nada. ¿Os habéis dado cuenta de eso? -con la boca abierta y los ojos como platos, asintieron con la cabeza.

Cada personita eligió un motivo y compartieron tiempo y espacio dibujando. Estos son algunos de los dibujos que conforman el mural dibujado como fruto del trabajo en equipo.

eutokia mural
Nos lo pasamos en GRANDE, casi casi, mejor que el niño y las niñas que participaron en la sesión sobre “¿Cómo se relacionan los más pequeños con su entorno?”.

Comprobamos en este taller, que se pueden trabajar la inteligencia emocional y relacional desde edades muy tempranas, y que son capaces de entender conceptos complejos y asumirlos de manera inmediata.

Una de las madres nos sugirió que este tipo de talleres lo repitiésemos con cierta periodicidad, para que los niños y niñas asimilasen estas habilidades sociales y relacionasen este taller con un programa o proceso de aprendizaje.

Le agradecimos su sugerencia y no descartamos crear un programa para niños y niñas, con los que trabajar las habilidades propias de la inteligencia emocional y relacional (empatía, escucha activa, respeto, diálogo, negociación, comunicación, asertividad, agradecimiento, reconocimiento…). Nos encantaría generar un clima y entorno en el que los niños y niñas puedan reflexionar sobre los grandes temas de la vida como en la experiencia que contamos en el post “¿Para qué sirven los padres?”

Gracias a Ane, Malen, Elene, Maider, Lucía, June, Paula, Ane y Jon. No nos olvidamos de Unai, el “duendecillo” que se dedicó a perseguir a los más mayores en su exploración del territorio. También a sus padres y madres y la abuela que estuvieron presentes, Iciar, Begoña, Oskar, Gregor, Maialen, Charo, Amaia y Javier, todos ellos, preocupados en generar oportunidades para que sus hijos descubran sus actitudes y habilidades, porque en definitiva, el viaje del autoconocimiento es el mejor regalo para los más pequeños.

Eskerrik asko denoi!

Nota: Recomendamos ver el documental “Sólo es el principio“, sobre unas clases de filosofía en Educación Infantil en una escuela francesa, con niños y niñas de entre 3 y 5 años.

Si estáis interesados en organizar este taller o algo similar, no tenéis más que poneros en contacto con Coaching Factory.

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