La visión en la vida y la fábula de los 3 hermanos

la-visiónIniciamos nuevo curso. Unas personas comenzamos con entusiasmo, otras con preocupación o desgana, algunas con angustia o desmotivadas. En nuestro caso, con un dilema. Un dilema que me acompaña desde la adolescencia, desde que escuché por primera vez la paradójica canción de Silvio Rodríguez, “La fábula de los tres hermanos”.

La visión en la vida

La letra del cantautor cubano habla de tres hermanos que emprenden un viaje para “descubrir y fundar”, y que para “nunca equivocarse o errar”, eligen estrategias diferentes.

El “más grande” viajó “despierto y bien atento a cuanto iba a pisar”.
El “de en medio” caminó “despierto y bien atento al horizonte”.
El “pequeño” llevó “una pupila arriba y la otra en el andar”.

Parece ser que ninguna de estas tres estrategias resultó exitosa, porque…

… El mayor, “de tanto en esta posición caminar, ya nunca el cuello se le enderezó, y anduvo esclavo de la precaución, y se hizo viejo, queriendo ir lejos, con su corta visión”.
… El de en medio se pasó el camino “revolcado, porque no podía ver la piedra o el hoyo que vencía a su pie, y se hizo viejo, queriendo ir lejos, a donde no llegó”.
… El pequeño “caminó vereda adentro el que más, con un ojo en el camino y otro en el porvenir, pero cuando vino el tiempo de resumir, ya su mirada estaba extraviada, entre el estar y el ir”.

Moraleja 

Los dos primeros no llegaron lejos, y el tercero aunque llegó más allá, terminó extraviado.

En el primer caso, “Ojo que no mira más allá no ayuda el pie”
En el segundo caso, “Ojo que no mira más acá tampoco fue”
En el tercer caso, “Ojo puesto en todo ya ni sabe lo que ve”

Se me había olvidado este dilema hasta que este verano, en una mañana tranquila contemplando el mar, vinieron a mi mente, primero la melodía, y luego la letra.

Y me puse a reflexionar:

 ¿A dónde querían ir?

¿Qué querían fundar?

¿Si ni la visión cortoplacista, ni la futurista, ni la combinación o alternancia entre ambas da resultados satisfactorias, ¿qué puede hacer una persona para andar por la vida?

 ¿Era necesario hacer todo el camino solos?

Y muchas más preguntas…

La clave podría estar en la cuarta pregunta. No sabemos a dónde querían llegar estos hermanos, ni lo que querían fundar, pero seguro que hubieran llegado más lejos, en un estado más saludable, de una forma más agradable, satisfactoria y productiva si hubieran caminado juntos por la “vereda adentro”, juntos como hermanos.

Podéis imaginaros el símil que se nos ocurre en relación con la visión compartida en las organizaciones, la delegación, la planificación a largo plazo, conjugada con la flexibilidad y la capacidad de reacción a los cambios constantes e imprevistos que nos suceden en estos tiempos, el trabajo en equipo y…

Por eso nos gusta trabajar en equipo en Coaching Factory y ayudamos a las organizaciones y minicompañías a engrasar a sus equipos. María mira al día a día, y Amaia al futuro, y viceversa, alternando la visión, de forma natural. No sabemos si llegaremos lejos. Sí sabemos que en el camino disfrutamos y aprendemos juntas, porque compartimos la visión de nuestra empresa.

“Óyeme esto y dime, dime lo que piensas tú”.

 

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Desde el co-razón de Bilbao

IMAGEN: Eye of Trama, cortesía de Idea go accesible en FreeDigitalPhotos.net